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El castellano no es una lengua fácil. Por mucho que sus nativos y, sobre todo, sus feroces defensores (que, normalmente, no conocen ninguna otra lengua, si no, ya se darían cuenta de la verdad de su complejidad e irregularidad) te intenten convencer de lo contrario. No es simple, está lleno de complicaciones (en algunos aspectos más que el francés o, incluso, el portugués, por mucho que estos aún le ganen en irregularidad y falta de lógica, en general).
Uno de sus caballos de batalla, de las cosas más complicadas del español, es usar bien las partículas que representan al objeto o complemento directo de la acción del verbo (la y lo), o al objeto o complemento indirecto de la acción del verbo (le).
Máxime cuando hay una gran tradición de usarlos mal (sobre todo en las Castillas y Madrid).
Y hasta la RAE admite parte de dichas barbaridades, los leísmos machistas. Porque la RAE recoge más que crea y, en este campo, recoge mucha basura.
¿Dirías o escribirías le veo muy guapa hoy, señora Martínez?, ¿recomiéndamele(s)?, ¿sujétamele(s)? o ¿mastícamele bien?
Pues cuando dices o escribes cualquiera de las siguientes cosas cometes el mismo error.
Te suene mejor o peor.
todavía le sorprendía la forma en la que admiraba el mar
sus pensamientos le abandonaron un instante
le acompañaba un amigo extranjero
A más de uno lo hubiera volado la cabeza
le asustaban las arañas
La niña le observó con curiosidad
le tienes acojonada con tu forma de conducir
le tienes acojonado con tu forma de conducir
¿No le entusiasma el licor?
Quisiera conocerles
Y es que un leísmo, un laísmo o un loísmo consisten en el mismo error, en confundir la partícula que representa al objeto directo con el que representa al indirecto o al revés.
Es un error de concepto. Y de bulto.
Un error que se puede corregir, aprender y evitar.
¿Te animas?
Un l@ismo es algo más que una burrada que algunas personas incultas sueltan de vez en cuando.
Sí, podemos torcer el morro o reírnos cuando alguien suelta la estoy preparando ya el desayuno, señora o ¡Enséñamele!.
Lo que hay es una confusión entre objeto directo e objeto indirecto.
Una confusión que en otras lenguas es muy difícil o, incluso, inexistente.
¿Qué es el objeto directo o el complemento directo?
El implicado o afectado directamente por la acción que describe el verbo.
¿Qué es el objeto indirecto o el complemento indirecto?
El afectado indirectamente por la acción que describe el verbo.
Pongamos un ejemplo:
Ronaldo dio una fortísima patada al balón
Podríamos pensar que la acción es dar una fortísima patada y como es el balón quien lo recibe, así que... ¡Ya está! el CD es el balón.
Pues no.
Ronaldo es el sujeto, el protagonista de la acción. Claro.
El verbo es dio.
Quién recibe la acción del verbo, dio. La fortísima patada.
Usaremos el primer sistema de identificación del CD. Hagamos las siguiente pregunta incluyendo el verbo en ella:
1- ¿QUÉ dio?
Una fortísima patada.
Tenemos nuestro CD u OD.
Pero si nos queda la duda, hagamos a la siguiente prueba, pasar la frase a pasiva, que consiste en hacer que el sujeto de la frase inicial quede tras el "por" y el CD de la frase inicial sujeto de la pasiva. El CI no cambia de función en esta transformación, sigue siendo CI.
2. TRANSFORMACIÓN A PASIVA
La frase "Ronaldo dio una fortísima patada al balón" en pasiva pasa a ser "Una fortísima patada fue dada al balón por Ronaldo".
En esta frase el sujeto (pasivo) es una fortísima patada, luego este es el CD de la frase original.
En cuanto al OI, se suele identificar de las siguientes maneras. Formulando las preguntas "¿a quién?" "¿de quién?" o "¿para quién?" según la preposición que haya en la frase e incluyendo también el verbo de la frase. Si queremos hasta el CD puede incluirse. Y el sujeto.
Retomando la frase inicial, en activa ("Ronaldo dio una fortísima patada al balón"), y formulando las preguntas nos sale:
1- ¿A QUIÉN dio (una fortísima patada) Ronaldo?
Al balón. CI.
Las preguntas "¿de quién?" o "¿para quién?" aquí no cuadran porque la preposición de la frase es "a".
Incluso si probamos con la frase pasiva. En este caso, como ya no hay OD, lo que se puede añadir es el sujeto de la oración y el complemento introducido por "por":
1- ¿A QUIÉN fue dada (una fortísima patada) por Ronaldo?
Al balón. CI.
Lo confirmamos con la otra prueba:
2- TRANSFORMACIÓN A PASIVA
En nuestra frase pasiva ya hemos visto que es "al balón" el que no ha cambiado de función y "una fortísima patada" la que pasaba a ser sujeto.
"Ronaldo dio una fortísima patada al balón"
"Una fortísima patada fue dada al balón por Ronaldo".
Teniendo ya claros objeto directo (una fortísima patada) e objeto indirecto (el balón) en nuestra frase inicial, sabemos que hemos de sustituir el CD con "lo(s)/la(s)" (según su género y número) y el CD con "le(s)".
CD. Una fortísima patada - Ronaldo LA dio.
CI. Al balón - Ronaldo LE dio (una fortísima patada).
Si sustituimos ambos, LE se transforma en SE y tenemos:
CI+CD. Al balón Una fortísima patada - Ronaldo SE LA dio.
®Gerttz